En esta ocasión hago un inciso para mostrar una composición que forma parte del EP en el que estoy trabajando individualmente titulado "The Port Of The Insomnia. A New Path Between Leafs". Se trata de un EP de temática neoclásica con fusión de estilos y técnicas propias de la Post-modernidad musical, como el Metal Progresivo, Tapping o Sweep Picking. Los instrumentos clave están conformados por la inclusión de guitarras acústicas, violines y teclado. Mi finalidad es fusionar la estética clásica a través de conocimientos modernos de la música progresiva; progresiones de compás, cambios de tempo, evolución de melodía y estructura, etc.
Se trata de una versión demo de la canción"Eternal Paradox", que combina guitarras acústicas y violines. En cuanto a calidad se refiere, no es la versión definitiva, espero poder grabar con calidad el EP en un futuro cuando tenga los recursos suficientes.
Blog conformado por relatos, extractos del subconsciente, elementos y actitudes que acrecentan su reflexión llegada la noche. Un blog hecho para coexistir con la noche y para ser entendido durante la noche. Escrito por un nocturno para otros nocturnos.
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miércoles, 22 de abril de 2015
Composición "Eternal Paradox"
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domingo, 22 de febrero de 2015
Equilibrio Emocional
Las piezas nacen y crecen al tacto de mis ideas, el roce es
tan sensual como una insignificante luz roja en un umbral de oscuridad, si
parpadeo desaparece, por ello es conveniente que la atrape al instante.
Trasmutar en palabras lo imposiblemente descriptible es realmente una blasfemia
propia del ignorante, tuve suerte de vivir la experiencia.
Coger el lazo y atar suavemente con un nudo aquel mal que
merodea mi conciencia, ardua tarea que es convertida en un juego de niños
cuando las manos se deslizan, porque las manos crecen como si de memoria fueran
portadoras. La mayor experiencia sensorial que el cuerpo humano ha podido crear
con sus manos, la mayor descripción de emoción alguna existente.
Convergen impactos, secuencias invisibles que componen una
emocional película, se apagarán las luces si no ruedo el pensamiento a tiempo.
La virtud del momento se halla en su imprevisible patada, dolerá si pilla
en una ocasión adversa a la intención que genera, pero es tan bella la
sensación que surge de la nada, que el corazón se acelera intentando marcar el
compás como si de teoría musical comprendiera. Miles de señales que apuntan en
direcciones distintas en una misma ciudad, miles de emociones que golpean a
través de códigos.
A veces, llorar es necesario. En otras ocasiones,
simplemente me despierta en medio de la noche queriendo salir a pasear un rato.
Y eso es lo bello del instante, que nunca sé cuando llamará para despertarme.
Ciertamente, a nadie le gusta que le despierten a media noche, pero ella no
atiende a razones, ni siquiera me deja dormir una vez que me ha alcanzado,
aunque solo alcance una mínima parte de mi conciencia.
No sé decirle que no, ella permite creerme un dios de manera
efímera, y esa sensación que siempre se desvanece es un ciclo vicioso que compensa
cualquier hora o día invertido. Porque al igual que viene se va; esa sensación
es poco duradera y no atiende a esperar, porque dejar que me espere sin
atraparla es perderla.
Ella no sabe nada de la vida, apostaría a que ni si quiera
sabe nada de mí, pero cada vez que aparece me cambia. Aunque se marche, permanece
de forma indefinida, y para no saber nada de la vida, me ha sabido mostrar
quién soy de verdad.
En cambio, es un arma de doble filo, siempre viste de empatía. Para ella no existen
dos caras en una misma moneda. Si estás herido no te cura, incluso puede
agrandar la brecha, pero aunque suene inverosímil, nunca lo hace con mala
intención. Conforme maduro, ella madura. Su presencia sirve para recordar
imágenes que un día cayeron olvidadas en mi memoria. La mecanización de sus ideas
me hace crecer como persona, siempre me enseña a recordar las emociones y
afrontarlas, aunque engloben las que un día fueron despedidas y llantos.
Elipsis temporal de emociones, acompañante fiel durante mis largas noches de inquietud. Porque ahí está la magia; el poder de mostrar sin hacer uso del sentido humano que cualquier arte necesita, la magia de hacer que la complejidad técnica suene a simple armonía... Un equilibrio rompiéndose en pedazos mientras la música juega su papel de estructura.
Elipsis temporal de emociones, acompañante fiel durante mis largas noches de inquietud. Porque ahí está la magia; el poder de mostrar sin hacer uso del sentido humano que cualquier arte necesita, la magia de hacer que la complejidad técnica suene a simple armonía... Un equilibrio rompiéndose en pedazos mientras la música juega su papel de estructura.
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jueves, 12 de febrero de 2015
Tempo (<)
“Cada segundo que daba
por perdido era una piedra más en su bolsillo. En un principio pensó no
molestarle el peso, era insignificativo. En cambio, al cabo de los años, las
piedras comenzaron a ejercer su peso. Tal era el punto, que la respiración se
balanceaba en un quiero y no puedo. Atemorizado por el
peso de los años, intentó encontrar solución. Probó a vaciar día a día sus
bolsillos, las piedras rodaban y con ellas caían sus problemas. Pero el balance
era negativo, cada hueco que dejaba era ocupado a mayor velocidad. Agobiado por
un mar de peso, se estremeció arrepentido, y aguardando su final, empezó a
añorar el tiempo que siempre tuvo y nunca
dio por perdido.”
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