Canción utilizada, "Eternal Paradox", compuesta por mí.
*Falta una "s" en "Restlesness" de la primera imagen.
1.
Introducción
Siempre he sido partícipe de la base clásica del
arte en todas sus vertientes, la magia del primer contacto ante la inexistencia
de estilos, conceptos, perfiles y, por ende, la magia de la composición
intuitiva y fuente de la nada ante la inexistencia de pautas consolidadas. Por
ello me decanté por la elección de “La
gran tradición del foto-reportaje”, en tanto que ese hedor clásico y
cubierto por la prueba de autores que se lanzaban a la aventura me hace
identificar más nostalgia en sus obras. A pesar de que podemos partir de un
elemento que a priori destaca por su sencillez, es decir; cuando hablamos de
coger nuestra cámara y lanzarnos a fotografiar elementos cotidianos como
paisajes, interiores o figuras arquitectónicas, pensamos que es tarea sencilla
dada su composición ya preestablecida. Pero ello choca con la realidad en tanto
que, precisamente por esta condición, el fotógrafo debe adecuar más matices a
su obra para hacer chocar lo que se ve con lo que de verdad se puede llegar a
ver, ello depende de la maestría del autor. Estuve buscando varios autores con
la esperanza de que alguno se asemejara a alguna de mis ideas, no obstante,
conceptualmente no encontré a ninguno (en cuanto al bloque se refiere), pero
bien si pude encontrar a autores que me parecieron interesantes por su acervo
fotográfico y por su estilo definido.
William Klein, me atrajo esencialmente
por su composición cinematográfica a la hora de afrontar sus proyectos
fotográficos. Que quiere decir esto; la maestría del autor radica en una
percepción psicológica capaz de atribuir a la composición fotográfica una fina
capa de esencia cinematográfica, de tal manera que una imagen tenga el poder de
asimilar la información de una
instantánea tomada de un film, teniendo el poder de narrar historias a través
de composiciones denominadas por ello como “fotográficas”. A mi parecer esto es
más complejo de lo que pude prever, pues crear una composición cinematográfica
significa adecuar muchos de los elementos que un proyecto cinematográfico puede
conllevar a un instante. Ello significa que tenía que tener un mayor control,
por ejemplo, de la iluminación al tratarse de un proyecto de interior.
Mi proyecto,
como posteriormente desarrollaré en su total complexión, trata un tema
recóndito en la mente humana y que nos afecta a todos en una pequeña dosis. El
objeto del foto reportaje no ha sido ningún exterior ni elemento arquitectónico
como personaje principal ni fuente de transmisión informacional. El objeto del
proyecto ha sido mi hermano, que ha debido adoptar distintas poses para
distinguir distintas fases que van unidas por un hilo conductor argumental; el
proyecto fotográfico cuenta una historia. El conjunto fotográfico no está
hilado por las herramientas técnicas que lo componen, ni tampoco por un
apartado visual ni ejes de composición, está hilado porque, en conjunto, narra
una historia, y, con ello, me acerco al tratamiento de la composición
fotográfica desde la perspectiva fílmica. A su vez, los planos acuden antes a
las necesidades de una composición cinematográfica que a las necesidades de una
composición fotográfica.
El proyecto fotográfico no tiene un elemento fijo del
que tomamos fotografías, sino que tiene un verdadero protagonista que nos
intenta transmitir sus inquietudes y su meta dramática, así como una fuerza
antagonista, de manera que está conformado por tres bloques, tal y como define el paradigma de Syd Field;
introducción del personaje en el ambiente, así como su meta dramática, una fase
de desarrollo o nudo, destacada por una crisis, y, finalmente, el desenlace y
el correspondiente clímax.
2.
Hipótesis
Quiero mostrar la fase del sueño en sus distintas
etapas (más bien del no-sueño), concretamente, del impacto causado por el
insomnio durante su extensión y la dualidad antagónica del sueño profundo y del
cansancio en una sola imagen compuesta, representando la angustia; haciendo un paralelismo de la pesadilla que
encarna una noche inquieta y que evoluciona a una vivencia real del día a día.
El sueño delimita nuestra realidad cognitiva y nos limita en el día a día, el
sueño controla nuestras emociones hasta puntos inquietantes y he de ahondar en
el problema que puede suponer no controlar la fase onírica y llevar una vida
insana de sueño.
La historia consistirá en describir una fase del
sueño normal y la prolongación del insomnio con todas sus consecuencias
(enormemente depravadas y degradadas como si de una pesadilla se tratase). Es
decir, transformar la realidad en una pesadilla, con sus dos caras; la del
sueño y la del insomnio (pesadillas reales e indistinguibles). He decidido
tratar este tema porque siempre me ha interesado por mi aproximación al objeto
de estudio. Son muchos años cargando con un fuerte insomnio prolongado, a veces
constante, a veces inestable. Pienso que es un tema que, a pesar de lo
insignificante que puede parecer, afecta enormemente en el ritmo de la vida y en
la dinámica de muchas personas. No es un problema aislado, sino que sé que hay
un gran porcentaje de personas afectadas por dicho problema.
La exageración es un recurso increíblemente útil
para dejar huella en el espectador, contar una historia llevada al exceso
brinda la posibilidad de contar consecuencias de hechos reales que podrían
ocurrir sin estar realmente mintiendo. La historia del proyecto fotográfico es
real, en tanto que es una experiencia personal. Relata el impacto del insomnio
ante la desesperación de haber sido tratado por especialistas y ver como la
medicación no mejora la situación, pero si consigue empeorarla, llevando la
experiencia a un grado extremo de desesperación.
En relación al apartado artístico y conceptual
(independientemente de la composición cinematográfica), si tuviera que definir
el impacto visual y el perfil de tratamiento, encasillaría el reportaje en un
tono oscuro y gore, surrealista en gran parte. Jugar con el desenfoque, con la
oscuridad, tonalidades lumínicas rojizas, con el quemado de blancos e imágenes
intensamente retocadas, ha hecho del resultado un tanto oscuro, en una línea
que conceptualmente no es de agrado para todos, pero en ningún momento se trata
de un resultado desmedido ni atípicamente horrendo a la vista.
3.
Desarrollo del tema
Como ya comentamos anteriormente, escogí la figura
de William Klein y su labor
fotográfica desde la perspectiva cinematográfica. En primer lugar, cabe
encuadrar la descripción conjunta en cuanto a paralelismo se refiere sobre el
trabajo de William Klein, para posteriormente desgajar el contenido individual
de cada imagen, su repercusión, técnica y rasgos característicos. En su
mayoría, el contenido de W.K destaca por la selección de un protagonista o
varios protagonistas que recrean una escena, es decir, entablan una acción a
través de objetos, conexión de miradas o movimientos perfectamente congelados
que permiten identificar que algo ocurre dentro de la imagen. No se trata de
meros modelos que posan buscando su mejor perfil ni exaltando un conjunto
estilizado de ropa en combinación con el entorno. El paralelismo de mi obra,
partiendo de esta base, gana sincronía con W.K, puesto que los elementos que he
decidido combinar en cada imagen no están puestos de manera estética, sino que tienen
una finalidad narrativa.
Aunque he seguido el modelo de W.K, hay un elemento
de la imagen que no he imitado y que se opone totalmente a todas sus obras; el
colorido. La inmensa mayoría de sus obras eran reveladas en blanco y negro. Mi
conjunto fotográfico resalta por su tonalidad rojiza, la oscuridad, y, sobre
todo, la representación de una escena de interior. Ello se opone a otro rasgo
de W.K, y es que, en su mayoría, sus reportajes eran realizados en exteriores.
Claramente, aunque imite rasgos e ideas del autor, había que conferir matices
personales y marcar un estilo que difiera del original. A pesar esto, he decido
imitar el rasgo de la utilización del blanco y negro en una de mis fotos,
destacando los objetos que acompañan al personaje tal y como hacía William
Klein. Para dar mayor sensación de tratamiento cinematográfico, he añadido
bordes negros en la parte superior e inferior, otorgando a algunas imágenes un
aspecto típicamente panorámico (en el ámbito cinematográfico). Por último, cabe
destacar que le he atribuido gran importancia al montaje y edición del
proyecto, teniendo cada imagen algún retoque más que destacable, así como al
juego con el desenfoque, que confiere una fina capa de surrealismo y una
perspectiva onírica, de inestabilidad. Comienzo a desgranar cada imagen;
3.1. Primera Imagen. Insomnia: Resstlesness.
Esta imagen es el resultado de un triple montaje; tres imágenes tomadas en la misma posición, ángulo y encuadre, pero variando al protagonista. La composición trata de fundir ambas imágenes sobre la original, en la que el niño aparece acurrucado de forma apacible. De esta manera, las otras dos imágenes muestran el movimiento del personaje durante la noche, que se mueve de manera inquieta intentando conciliar el sueño. Un ligero desenfoque sobre la imagen marca una cierta inestabilidad, desequilibrio, intranquilidad.
3.2.
Segunda Imagen. Insomnia: Desperation.
En esta imagen juego con una secuencia, de manera
que combino dos planos exactamente iguales (misma posición, encuadre y ángulo
de imagen) pero puestos de manera correlativa, a modo de un rollo de película.
En ella se ve un niño tumbado sobre una mesa, inmerso en la oscuridad. Sobre la
mesa encontramos un reloj de arena, que en la primera imagen está lleno,
mientras que en la segunda está vacío. Claramente, esto representa el paso del
tiempo y la desesperación de ver como éste pasa y el sueño pesa sin descanso.
También encontramos dos figuras de madera, que en la primera miran al
protagonista y en la segunda miran hacia la cámara. Esto representa el miedo,
como el cansancio deteriora la realidad y nos hace ver movimiento y cambio
donde, verdaderamente, hay estatismo. Otro elemento surrealista a través de la
deformación de la realidad con el paso del tiempo.
3.3.
Tercera Imagen. Insomnia: Eternal Paradox.
Composición formada por dos imágenes; la imagen que
sirve de base representa un niño sonriente que sujeta un cuadro, indexando la
segunda imagen en dicho cuadro. La segunda imagen está ligeramente desenfocada
y deformada, mostrando el niño un rostro serio. En la primera imagen el niño
sonríe, en la segunda está apagado por el insomnio. Esto viene a representar
las dos caras de una misma moneda; el protagonista tiene que vivir el día a día
con la carga del sueño, al principio lo ve una mala racha y debe verlo como
algo normal e intenta sonreír a pesar de todo, pero el sueño acumulado tras
mucho tiempo hace estragos en la personalidad y en la felicidad del protagonista.
El protagonista debe sonreír a pesar de estar cansado. La eterna paradoja se
produce al estar siempre cansado y al no poder dormir bien nunca.
3.4.
Cuarta Imagen. Insomnia: Acceptance.
Esta imagen representa la aceptación del personaje
por medio de objetos. Con el paso del tiempo, y, afectado por la desesperación,
decide buscar ayuda. Es ahí cuando el médico le receta medicación específica
para el tratamiento del insomnio. Por ello, sobre la mesa aparece un set de
pastillas. La imagen está en blanco y negro, siendo la composición de objetos
un homenaje al estilo de William Klein, jugando con el personaje en un segundo
plano desenfocado.
3.5.
Quinta Imagen. Insomnia: Disordered Steps.
Composición doble que sitúa dos imágenes
correlativas a modo de secuencia. En ella, el protagonista, ante la
desesperación de ver como las pastillas no cambian su situación, decide
duplicar la cantidad. En la primera imagen se le ve sentado viendo pasar el
tiempo, mientras que en la segunda comienza a sufrir alucinaciones,
iluminándose la habitación y distorsionándose la realidad. Las pastillas le han
dejado en un estado de trasposición de realidad, el estado catastrófico de una
droga que adormece el cerebro y funde la realidad en ficción. La primera imagen
tiene un leve color rojizo, estando el personaje sumido en la oscuridad. La
segunda imagen está quemada, con una tonalidad roja y amarillenta en exceso
para representar el cambio.
3.6. Sexta Imagen. Insomnia: Walking Into A New
Reality.
Imagen de composición doble por medio de la
superposición de dos imágenes. En la imagen base se ve la figura del niño
mirando el espejo, desorientado, mientras que la segunda imagen indica el
movimiento de apoyar la mano sobre el cristal. La imagen deforma la realidad a
través de un leve desenfoque y pintura roja sobre el cristal (como si fuera
sangre). La composición está levemente teñida de rojo mientras las velas
iluminan con tono amarillento. El personaje sufre alucinaciones y no distingue
realidad alguna, y, confuso, toca el espejo para ver si las manchas de sangre
en él son reales o imaginarias.
3.7. Séptima Imagen. Insomnia: Lost In Your Own
Subconscious.
Única imagen teñida de un fuerte tinte rojo, imagen
bañada en oscuridad. En ella, el protagonista está sentado sobre un lateral del
baño, con las manos sobre la cabeza, que mirando hacia el suelo. Esta imagen
representa la consecuencia del insomnio, como una consecuencia imbatible,
imposible de vencer, como algo intrínseco que queda unido al protagonista y
formará parte de él para siempre.
3.8.
Octava Imagen. Insomnia: Nocturne.
La última es la composición de dos imágenes, pero no
superpuesta ni colocadas correlativamente como las anteriores, sino indexadas
de manera intermedia. Dos personas aparecen en ella; un niño y un adulto. La
cara del niño es seria y contiene sangre en la cara, mientras que la del adulto
sonríe. Con el paso del tiempo el niño ha crecido y ha aprendido a convivir con
sus miedos nocturnos y ha hecho del insomnio una ventaja en su vida, en vez de
preocuparse por adaptar su ritmo de vida a la normalidad del resto. El adulto
es el niño de mayor, es decir, mi hermano pequeño me representa cuando era
niño. Los miedos que oprimieron al personaje de pequeño le han hecho madurar y
lo han convertido en un adulto con conciencia nocturna.
4.
Proceso de trabajo
La labor más compleja ha sido la representación de
cada escena, teniendo que estar pendiente del parámetro más importante; la luz.
Ello ha supuesto el mayor problema, el control lumínico para representar escenas
oscuras ha sido un verdadero obstáculo, sobre todo al carecer de focos
especiales para la ocasión. He tenido que usar flexos de escritorio para cada
escena, regulando las distancias para que la imagen no se quemara o la carencia
de luz no afectará al resultado por medio de la odiada granulación.
Pero la tarea que me ha llevado más tiempo ha sido
la edición, sobre todo porque las imágenes necesitaban ser editadas en cuanto a
que debían ser el resultado de una consecución o composición entre varios elementos.
5.
Conclusión
Haciendo un balance general del proceso, desde la
consolidación de la idea, la planificación de las imágenes y la composición, he
de decir que lo veo un tanto pobre. Cuando escenificaba en mi mente cada imagen
todo quedaba perfectamente compuesto; la iluminación rojiza se equilibraba a la
perfección con una leve iluminación fría, las sombras eran fácilmente
esparcidas por el contorno de los personajes, hasta la nitidez y las posiciones
para componer en una misma imagen tras realizar varias tomas quedaban
perfectas. El resultado se acerca a lo estimado, es por ello que el resultado
me ha dejado un leve sabor amargo. De los fallos se aprende, el próximo
proyecto que tenga facciones similares en la estructura y la temática deberé
tener más cuidado con la iluminación y no utilizar papel transparente rojizo
sobre la luz para esparcir todo de rojo (es más conveniente meter el color rojo
en la edición), pues ello volvería afectar en el resultado de manera negativa.
6.
Bibliografía